
La Lela era mi abuela, su nombre era Angela Orecchia de Bertani, pero todos la conocían como "la lela" bautizada así por mi hermana cuando era chiquita.
El apodo de Lela era porque así le salía a aquella niñita, esa palabra en lugar de abuela y por eso también mi abuelo era "El Lelo".
Toda la familia, amigos y el barrio entero los llamó como "La Lela" y "El Lelo".
Ya puse en el post anterior que a Mayo se le había ido la mano con las malas noticas, en 7 días perdimos en la familia a mi suegro y a la Lela.
La Lela vivió hasta los 94 años, aunque pobrecita ya hacía unos 5 años que no estaba bien y había quedado en sillas de rueda y con el tiempo fue perdiendo toda movilidad e incluso la memoria. La Lela sobrevivó a muchos en la familia, solíamos llamarla de "Highlander" con mi hermana.
La partida de la Lela le trajo tristeza a todo el barrio, en el velorio había muchos familiares pero por sobre todo amigos de la cuadra y parientes cercanos y ni tan cercanos.
La Lela y el Lelo vivían en una esquina del barrio Saladillo de Rosario, en verano era común que en la vereda de esa esquina, con vista a la calle Cepeda y Lamadrid, mucha gente se arrime con una silla y una cerveza, así se armaba como un bar "popular" donde todos traían algo a la esquina, se hablaba de todo, se chusmeaba sobre "los personajes" del barrio y claro se escuchaban los partidos del domingo.
La Lela creo que era de Newells, nunca supimos bien, ella no decía nada o que no era de ningún equipo, pero si Ñul le ganaba a Boca venía la guacha y me cargaba a mi y a mi padre que se ponía loco por eso ja ja ja.
No tengo muchos recuerdos de mi abuela, recuerdos en el sentido de vivir cosas juntos, a pesar de vivir al lado de mi casa realmente no rescato muchas cosas más allá de que en un cumpleaños me regaló un cinturón de cuero con una hebilla muy grande, no sé porqué me acuerdo de eso, pero tengo en estos momentos esa imagen en la cabeza de ella en la vereda dándome ese regalo.
En el caso de EL LELO si tengo muchos recuerdos, pero muchísimos y su temprana partida a los sesenta y pico, no recuerdo bien su edad, me dejó muy triste a pesar de que yo era muy chico, al punto que cuando cumplí los 18 años me he tatuado en mi hombro derecho una imagen que si bien es abstracta simboliza a mi abuelo junto a mi y a mis primos haciendo algo que nos encantaba, PESCAR EN EL RIO PARANA.
Bueno Lela, hasta luego, supongo que ya estás con el Lelo tomando unos mates, con El Mingo, con Darío y tantos otros que quisiste y te quisieron. Que en paz descanses.


